Una plataforma de desarrollo de sitios web educativos
de carácter abierto y mantenimiento colaborativo

SpipEdu.es es un proyecto de "elaboración de recursos educativos digitales en software libre", apoyado por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. El proyecto se basa en el desarrollo de modelos de creación de páginas web para centros educativos de carácter abierto y mantenimiento colaborativo.

[+]

Comunicación versus Educación

publicado el 8.10.2005 por José Antonio

Enviar la referencia de este documento por email enviar por email | Versión para imprimir de este documento Versión imprimir | Convertir en archivo PDF

Cuando una observación de nuestra sociedad nos permite suponer que las personas tenemos que estar mejor comunicadas, que las personas tenemos una mayor información, que sencillamente los medios de comunicación están emitiendo continuamente mensajes que deben permitir que todo el mundo mejore en el conocimiento de las cosas y de sus causas, la realidad que nos encontramos es toda la contraria.

Cuando una observación de nuestra sociedad nos permite suponer que las personas tenemos que estar mejor comunicadas, que las personas tenemos una mayor información, que sencillamente los medios de comunicación están emitiendo continuamente mensajes que deben permitir que todo el mundo mejore en el conocimiento de las cosas y de sus causas, la realidad que nos encontramos es toda la contraria.

Existe una falta de transparencia, conseguida del modo contrario al que se supone que debería ser. La acumulación de información impide la comunicación, el exceso de imágenes y la reiteración manipula la realidad. Hoy la realidad, en una gran medida, es mediática o sencillamente no es. Sólo existe, como elemento compartido, aquello que se publica, se le da categoría de real aquello que está publicado. Si no están en los medios los hechos no existen. Este tipo de afirmaciones resultan categóricas y por ello a lo mejor excesivas, pero en ningún caso responde a una interpretación errónea del sentido de lo que sucede.

Por todo ello, un análisis somero de nuestro derredor nos pondría los pelos de punta, en lo que se refiere a su desconocimiento. No conocemos realmente que está pasando. Nuestra información es tanta y tan manipulada, que hoy es preciso hacer un esfuerzo intelectual extraordinario para comprender qué ocurre realmente. Ejemplos los podemos tener a decenas diariamente, uno muy actual nos puede permitir entenderlo. ¿Qué ha sucedido en la comisaría de Málaga, hace poco meses? Tenemos información amplia en todos los medios, pero todos vienen a decir lo mismo. “El cabecilla, que era traficante de personas, prendió fuego a unas mantas y allí se quemaron porque no podían salir (de las celdas)”. La noticia es terrible, mueren varias personas y otras están malheridas porque un traficante de personas pega fuego a unas mantas. Se podrían realizar bastantes preguntas al respecto. ¿Cómo es posible que tuvieran posibilidad de hacer fuego? ¿Qué es lo importante, la muerte de las personas o el hecho de que había un traficante de personas? ¿Cómo es posible que exista un fuego en unas celdas de una comisaría y no se abran las puertas de las mismas? ¿Era más importante que escaparan o que murieran? En definitiva, no sabemos qué ha ocurrido, aunque la realidad mediática es que unos “ilegales” (sin papeles) han sufrido un desgraciado accidente provocado por un criminal. Esta persona ha sido condenada (mediáticamente) de antemano, lo cual libra a otros posibles culpables de todas sus presuntas culpas.

En estos momentos encontramos un ejemplo muy brillante sobre la manipulación mediática de la realidad. ¿Qué está ocurriendo en Iraq? No podemos decir que no tengamos información, ha habido un empeño tremendo en conseguir borrar la imagen única de la Guerra del Golfo por otra imagen de una guerra “multitelevisada” y “multicontanda”. Ese empeño es, así mismo, una manipulación de la realidad, porque en definitiva, lo que se está consiguiendo es hacer creer que tenemos muchas versiones distintas de la guerra, pero sin embargo, lo que tenemos, teóricamente; es una guerra “preventiva, quirúrgica, limpia, etc.”, cuando en realidad, lo que hay es una masacre de la peor de las especies y de la que tardaremos mucho tiempo en conocer la verdad, porque ya todo el mundo admite que la primera víctima de la guerra es la propia verdad.

Analicemos de dónde viene la supuesta “multitelevisión” de la guerra. Por un lado, tenemos a unos periodistas alojados en un hotel de Bagdad, que para ser unos diferentes de otros, cada uno mira la realidad desde un balcón diferente del mismo hotel, pero las imágenes han de ser la mismas, ya sean a más altura o a menos, los comentarios son los mismos pero con diferentes acentos, según el periodista que lo cuenta. Por un momento podemos pensar que hay diferentes puntos de vista sobre la guerra, según el énfasis que cada cadena de televisión ponga en según qué cosas, pero en realidad, no sabemos realmente quiénes están muriendo y en qué cantidad. Se ha dicho en estos días que la presencia de Al Jazeera ha supuesto un cierto equilibrio en la información, ya que una visión desde el punto de vista de una empresa árabe, necesariamente tenía que ser diferente al de las televisiones occidentales. Pero, una pregunta se me viene a la cabeza, ¿desde dónde emite Al Jazeera?, desde Qartar, justamente donde está el cuartel general del ejército estadounidense, ¿es posible la otra visión? Sinceramente la información se ha manipulado, sobre todo ante la imposibilidad de conocer más noticias e imágenes que las que se puede ofrecer desde lo alto de un hotel del centro de Bagdad.

Por otro lado, hay otra fuente de información, la que proviene de los “empotrados”, es decir, de aquellos periodistas que viajan con el ejército estadounidense, que de entrada han aceptado una acción malévola del Pentágono. Esta acción surgió de Victoria Clarke, relaciones públicas del Pentágono, que consideraba “que la guerra de Irak debía ser narrada con todo detalle” (El País, 13/04/2003) y para ello era necesario “cientos de periodistas de todas las procedencias e ideologías, un ejército de periodistas que transmitiera al mundo miles de imágenes e historias cada día” (ibidem). Como es fácil adivinar este ejército de periodistas, a pesar de su posible diversidad, ha contado la guerra desde un mismo punto de vista, porque para eso los que estuvieron dispuestos a “empotrarse” en el ejército estadounidense, tuvieron que pasar por un proceso de entrenamiento desde que el Consejo de Seguridad de la ONU discutía sobre la resolución 1441. Es decir, han ido a la guerra a contarla desde el punto de vista del Pentágono y para que “ese flujo continuo de información fragmentaria pero más o menos veraz, contrarrestaría la previsible propaganda iraquí” (ibidem).

Esto nos lleva a un proceso de propaganda y contrapropaganda que demuestra a las claras que la verdadera información no es del interés de nadie y mucho menos la comunicación necesaria e imprescindible para que las personas mejoren en su condición. Este ejpmplo de la guerra nos podría llevar a más análisis y de mayor profundidad, pero creo que nos ha permitido conocer de una manera sencilla cuál es el estado de la cuestión.

Estos ejemplos, que siendo duros, no son con mucho los más duros posibles (situación de los países subdesarrollados, origen de la mayoría de los inmigrantes que estaban en las celdas que no se abrieron, situación de los grupos multiétnicos, etc.), nos permite realizar, al menos, una reflexión necesaria ante la situación. ¿Estamos condenados y condenadas a la manipulación sistemática? En mi opinión no, pero no es simple y sencillo huir de ésta. Es necesario e imprescindible hacer una esfuerzo en entender que la información no es comunicación. La información es el resultado de un trabajo realizado por un informante, con los medios a su alcance, para transmitir unos hechos. Por tanto, hay unos elementos que distorsionan la realidad de los hechos, la propia posición de la persona que informa, los compromisos que tenga, las condiciones de obtención de los datos. Para que esta información se convierta en comunicación, es necesario tener acceso a distintas y diversas fuentes de información que nos permitan aproximarnos a la realidad de las cosas. Esto no es posible en la mayoría de los casos, por ello es necesario comprender el origen de la información, apreciar qué tipo de sesgo tiene la información recibida y, sobre todo, cuestionar la propia noticia, ponerse en guardia ante ella, es decir, ser crítico.

La necesidad de ser una persona crítica ante la información viene, también, en la posibilidad de convertirla en comunicación. Hay que ser radicales en la toma de decisiones claves. Una sociedad del conocimiento, tal y como hoy se nos cuenta, no es solamente una sociedad con una cantidad ingente de ordenadores en red, no es solamente una bandera de propaganda institucional, sino que fundamentalmente es una cuestión de saber qué nos estamos jugando. Nos estamos jugando el futuro de la libertad y de la justicia y de los derechos humanos. No podemos regocijarnos en una situación de complacencia ante una situación de mejora, supuestamente, de las comunicaciones desde el punto de vista tecnológico.

Siendo necesario, lo tecnológico no es lo único que tiene que mejorar, es preciso entrar en una mejora de la comprensión de la comunicación como algo sustancial a la persona. No es posible apostar por la persona y, al mismo tiempo, pensar que la comunicación es cosa de unos cuantos. Hoy la comunicación la podemos considerar sinónima de la educación y ello, porque la educación y la comunicación son procesos humanos mediante los cuales las personas en interrelación tienden a cambiar a lo largo de toda la vida.

Quizás una caracterización de esta afirmación nos permita comprenderla mejor. Se trata de un proceso de carácter multidireccional, no podemos concebir que la comunicación y la educación sean, en el momento actual, de una sola dirección, llegan mensajes e ideas de todos los sitios y de todos los tipos y, en consecuencia, es necesario asumir que no es posible reducir los espacios comunicativos y educativos a uno o dos solos.

Otra característica es que puede ser un proceso intencionado o espontáneo, es decir ya no podemos controlar siempre los procesos comunicativos y educativos, se producen en algunos casos, de manera intencionada pero en la mayor parte de los casos tienen carácter imprevisto, no han sido pensados, eso nos obliga a tener establecidos unos mecanismos de filtrado y control de los procesos en permanente acción.

Se trata de un proceso humano, que requiere de una cierta racionalidad, no se trata de procesos irracionales, es un proceso que requiere de la inteligencia humana, no puede responder sólo a impulsos irreflexivos sino que al contrario, requiere de propuestas de carácter razonado, lo cual no quiere decir que tenga siempre un carácter positivo, podría considerarse que también supone unos elementos negativos, como no puede ser menos en lo que se refiere a la condición humana.

Por todo ello podemos considerar que es un proceso poco controlable, a pesar de su posible intencionalidad, nos puede parecer contradictorio con la característica anterior, al contrario, la mente humana lo es, en tanto en cuanto es capaz de generar procesos de manera poco controlada pero que tiene elementos de creatividad suficientes para que sean humanos. Finalmente, la educación y la comunicación son procesos subjetivos y, en consecuencia, no son neutrales. No es una característica de lo humano la objetividad ni tampoco lo es como una meta, la propia persona no es neutral ante lo que piensa y lo que hace. No hay comportamientos estancos en el comportamiento humano, aunque se pretenda mostrar de esta forma, la persona es por definición, un ser con individualidad propia, esta podrá ser más acusada o menos, pero siempre tiene una peculiaridad que la hace distinta de cualquier otra, ya sean las circunstancias ambientales, familiares o sociales, unidas a las genéticas hacen de una persona un ser único. Por ello un proceso de comunicación o de educación es un proceso que no es neutro, está sujeto a la arbitrariedad de lo personal; lo que es verdaderamente importante es asumir que cada cual tiene un punto de vista y, por tanto, intentar conocerlo, para saber en profundidad, cuáles son las características del proceso que se está dando.

En definitiva, es preciso arbitrar medidas que supongan para las personas y la sociedad avances en el campo de la educación en comunicación, una sociedad que no entienda que la comunicación humana es una garantía de la mejora de aquellas es una sociedad que no respeta a las personas y en consecuencia, es una sociedad deshumanizada.





comentar este artículo

modelos spipedu

Estamos desarrollando los siguientes modelos:

accesos directos

buscador

¿No encuentras algo? Prueba con nuestro buscador:

enlaces

Puedes contribuir a mejorar nuestra web proponiendo los mejores enlaces relacionados con la educación y las TIC:

Ver todos los enlaces

palabras clave

sobre esta web

SPIP

Spipedu se desarrolla gracias a SPIP (Système de Publication Pour l'Internet Participative), bajo la Asesoría Técnica de ZEMOS98 gestión creativo.cultural.

sindicación de contenidos

RSS

Puedes sindicar este sitio pinchando con el botón derecho sobre la imagen y copiando la ruta del enlace en tu lector de feeds. También puedes saber más de este tema.

licencia

Creative Commons License

Este sitio web se publica bajo una licencia de Creative Commons, bajo la que el usuario es libre de copiar, distribuir y comunicar públicamente la web, hacer obras derivadas y un uso comercial de ella, bajo la condición de respetar la autoría del grupo de trabajo de spipedu.

estadísticas

286354 visitas desde octubre de 2005. 56 Artículos publicados. 8 Autores. 22 Comentarios.

2005-2008 - SPIPEDU ha sido realizado por José Antonio Jiménez Ramos, Manuel Cáceres, Beatriz Rodríguez y Dolores Álvarez con la aseosoría técnica de Hapaxmedia.net